¡Bienvenidos a nuestro podcast!

Este es un podcast para parejas y matrimonios que, como tú, quieren crecer y cuidar su relación de pareja y familia pero… que no van sobrados de tiempo.
Puedes escuchar el podcast en cualquier momento: mientras vas en bus, mientras haces las tareas de casa, mientras conduces o haces deporte…
Puedes acceder al podcast desde:
• nuestro canal de Youtube: Encuentro Matrimonial de España
desde ivoox: La alegría del amor – EM
Y luego, aquí puedes encontrar material complementario para profundizar más, y también para empezar a poner en práctica, con tu pareja o en familia, lo que vamos proponiendo.

4.- Las diferencias. Igualito que tu madre

Caratula del cuarto podcast de La alegria del amor de Encuentro Matrimonial

«Eres igualito que tu madre», «no sé cómo puedes ser así», «no me cabe en la cabeza que pueda gustarte esto», son expresiones que alguna vez hemo oido… e incluso utilizado. Ellas trasmiten el asombro, la molestia e incluso el conflicto que producen las diferencias. Porque todos somos diferentes. Tú y yo, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros padres y amigos… todos son y somos diferentes. Y hay que aprender a vivir con esa realidad. Y no solo vivir, conseguir que esa diversidad juegue a favor de nuestras relaciones y no en contra.

Aceptar, acoger e integrar las diferencias es una tarea que podemos ir perfeccionando con la práctica.

Puedes leer y descargar el texto completo que ha servido de base a la introducción aquí:

Quiero descargar la introducción completa

¿Qué hacer con las diferencias en una relación?

En la introducción del podcast se proponen tres pasos que ayudan a aceptar, asumir e integrar las diferencias:

1 Ver al otro tal y como es. Es aquí cuando tomamos contacto con lo que tiene el otro de diferente. La idealización de la fase de enamoramiento ya ha pasado y la realidad se hace presente: el otro no es un clon nuestro, tampoco es cómo quisiéramos que fuera: es como es. Distinto/a a mí.

2 Aceptar las diferencias y ver lo que nos enriquece. No todo lo que nos diferencia genera rechazo o conflicto. Hay diferencias que enseguida valoramos como positivas. Son aquellas que nos complementan o que enseguida asumimos que nos pueden ayudar. Nos complementamos cuando uno de los dos tiene una habilidad, destreza o valor que el otro puede completar. Si uno es bueno ayudando a hacer los deberes a los niños, y el otro tiene habilidad para jugar con ellos y entretenerlos, la complementariedad es evidente. Las diferencias del otro también las percibimos como beneficiosas si cubren un aspecto que no tenemos nosotros: es una suerte que uno sea habilidoso si el otro no tiene nada de “manitas”.

3 Hacer de las diferencias una oportunidad de crecimiento. ¿Pero qué hacer con las diferencias que nos incomodan, que nos molestan, que crean conflicto entre los dos?

 

Pistas para dialogar las diferencias que nos crean conflicto

Coge perspectiva. Cuando pienses en la diferencia que te molesta, no te centres en ella de forma aislada, mira el conjunto. Es decir, ten en cuenta todo aquello que te gusta, que te complementa, que te hace la vida más fácil de él o ella, no te quedes solo con lo que te molesta, mira el conjunto.

 

No te quedes en lo superficial, ves al fondo. Dialogad sobre ello centrándoos en los sentimientos que os produce esa diferencia, buscando describir al otro qué ocurre en vuestro interior cuando esa diferencia se hace visible entre vosotros. Sé sincero y honesto con el otro… también contigo mismo.

 

Haced que sea vuestra relación la que resulte ganadora. Pensad siempre que hay que llegar a acuerdos, a decisiones que los dos podáis asumir como propias y beneficiosas, no para ti, o para mí, sino para vuestra relación. Porque lo más importante es la relación que hay entre vosotros, mucho más importante que solo una pequeña parte de ella que es esa diferencia.

3.- Detalles y ternura. El perfume del amor

En nuestra relación, el tiempo va marcando distancias. No es que no nos amemos. Pero le falta más expresividad de detalles. Dicen que lo importante no es enamorarse sino permanecer enamorados. Permanecer con aquella chispa de entonces donde todo se hacía “nuevo”. Esa chispa se consigue con detalles, con ternura, cuidando al otro.

También se dice que la ternura es el perfume del amor. Como un perfume la ternura está, la sentimos, nos envuelve aunque no la veamos. Amar tiene mucho de arte. Ser tierno, ser detallista también. No es que los detalles sean la esencia de la convivencia familiar. Pero ayudan. Porque con ellos decimos que el otro sigue siendo importante en nuestra vida, que el sueño de ser felices no se apaga.

Aprendamos el arte de ser tiernos, de ser detallistas. Qué nunca nos falte el perfume del amor en nuestra relación ni en nuestra familia.

Puedes leer y descargar el texto completo que ha servido de base a la introducción aquí:

Quiero descargar la introducción completa

¿Y si no sé cómo ser detallista?, ¿y si ya no sé qué detalles hacer?

No ser detallista no es problema si hay voluntad en serlo y si se consigue un poco de ayuda.

La voluntad muchas veces se activa cuando somos conscientes de que la ternura y los detalles no son un “extra” en nuestra relación, algo que puede no puede estar y… no pasa nada. Los cuidados y los detalles sí hacen falta. Y si has oído el podcast o leído el texto de la introducción, seguro que te has dado cuenta de ello. Así que si sigues aquí… ¡ya tienes activada la voluntad!

La ayuda hace falta, generalmente, cuando queremos tener un gesto, un detalle con nuestra pareja o familia y no se nos ocurre qué hacer. Hay veces que, incluso siendo detallistas, nos bloqueamos y no sabemos cómo manifestar al otro que para nosotros es importante.

Si en algún momento os encontráis en la situación de querer y no saber cómo mostrar nuestro cariño, aquí tenéis 20 propuestas para inspiraros (algunas sirven para toda la familia, otros solo para la pareja):

20 propuestas para decirle «te quiero»

1. Un beso o un abrazo nunca falla (o muchos besos y abrazos ;-))

2. Déjale una nota con un piropo

3. Cédele el mando de la tele

4. Haz una tarea que le toca a él/ella

5. Prepárale su plato favorito

6. Acompáñale al médico

7. Escríbele una carta romántica.

8. Cómprale una cosita un día cualquiera

9. Invítale al cine, a un concierto o exposición.

10. Proponle dar un paseo juntos.

11. Prepárale un desayuno especial antes de que se levante

12. Dile que esta guapísimo/a cuando vuelva de la peluquería

13. Acompáñale a visitar a sus padres o familia

14. Tráele algo que le guste del supermercado (y que no esté en la lista de la compra)

15. Si no os veis a lo largo del día, envíale un whatsapp cariñoso.

16. Proponle una cita romántica.

17. Consigue su película favorita y organiza una tarde o noche de cine en casa.

18. Busca una fotografía en la que esté especialmente guapo/a, enmárcala y ponla en un lugar destacado de la casa.

19. Regálale una prenda de ropa sexy

20. Pídele renovar vuestras promesas de matrimonio el día de vuestro aniversario (sea cual sea el año que celebréis)

_

Esperamos que os haya gustado nuestro tercer podcast. ¡Os esperamos en el siguiente, para seguir “creciendo juntos”!

2.- El diálogo. Analgésico contra el dolor de silencio

El diálogo construye la presencia y el conocimiento del otro. Va más allá de la conversación habitual en la que intercambiamos noticias, hechos, opiniones, gustos, etc. El diálogo en pareja, que construye la intimidad y la responsabilidad de la vida en común, es el que comunica lo que vivimos por dentro.

Cuesta dar el primer paso, pedir al otro dialogar. Pero esperar que sea el otro quien lo haga sólo sirve para eternizar la incomunicación. Está en tus manos dar el primer paso. Es bueno para ti, y es bueno para los dos, dar ese paso primero. Toma esa decisión. Atrévete. Nosotros te ayudamos.

Puedes descargar el texto completo que ha servido de base a la introducción aquí:

Quiero descargar la introducción completa

¿Cuál es el nivel de comunicación que utilizas con tu pareja y familia?

En el podcast hemos escuchado el testimonio de un matrimonio que lo que es hablar, hablaba. Pero no sólo es cuestión de “hablar”, se trata de comunicar. Comunicar sólo acontecimientos, planes, sucesos y opiniones es necesario e imprescindible para gestionar una relación. Pero para mantener relaciones personales profundas, íntimas y plenas, debemos comunicar lo que nos ocurre por dentro. Como dice Esther en el podcast, “comunicar desde las tripas” es lo que crea lazos entre las personas.

¿Y tú? ¿Cómo te comunicas con tu marido/mujer, con tu pareja o tu familia? ¿A qué nivel de comunicación, de los que indicamos a continuación, llegas con ellos?

 

1.- En una conversación hablamos de cosas ajenas a nosotros, que no nos afectan directamente y que, a veces, ni entramos a valorar. Hablamos del tiempo, explicamos la conversación que hemos tenido con el vecino, contamos lo que ha ocurrido en el último capítulo de nuestra serie favorita, hacemos la lista de la compra….

En este nivel de comunicación no trasmito nada de mí, el otro no recibe ningún tipo de información sobre lo que ocurre en ni nterior, es un tipo de comunicación operativa y/o superficial en el que mi yo no se muestra en absoluto.

 

2.- En un diálogo manifestamos nuestras opiniones, juicios y valoraciones sobre un asunto dado. Es, pues, una comunicación a nivel de ideas. Muestro al otro mi parte intelectual y lógica, pero dejo oculta y protegida mi parte más vulnerable, que es el yo sensible.

 

3.- El diálogo a nivel de sentimientos es el nivel de comunicación más profundo. Hablo de lo que me ocurre y de lo que siento en mi interior. Requiere un nivel de intimidad mayor que los anteriores, puesto que al mostrar mi parte más sensible, mis sentimientos, me hago vulnerable. Si digo que esto me duele o me hace muy feliz, le estoy dando a la otra persona una información más sensible que si simplemente comparto mis ideas (diálogo) o si hablo de los otros (conversación). Es con este nivel de comunicación como se construyen las relaciones duraderas. Este tipo de diálogo permite un encuentro profundo, íntimo y real de persona a persona, en el que la confianza y el amor mutuos se ponen a funcionar y salen fortalecidos.

No te preocupes si te das cuenta de que muy pocas veces comunicas a tu pareja lo que vives por dentro. Tal vez en familia tampoco utilicéis un nivel de comunicación profundo. Pero nadie nace enseñado, el hecho es que estás leyendo esto. Tienes interés, quieres aprender, mejorar, llevar más allá tu relación de pareja y familiar. ¡Ya estás en camino!

Te esperamos en el próximo podcast. ¡Seguiremos aprendiendo y  “creciendo juntos”!  :-)

1.- El silencio. La borrasca Silenciona

A veces los silencios se instalan entre las personas y se quedan ahí, como invitados no deseados. Hay silencios positivos, los buscados y que ayudan a la reflexión. Hay silencios negativos, los que hacen muro y alejan a los que amamos.
Puedes descargar aquí el texto completo que ha servido de base a la introducción para poder leerlo detenidamente.

Quiero descargar la introducción completa

¿Cómo detectar los silencios negativos?

Como hemos escuchado en el podcast, el silencio no es solo la ausencia de sonido o la ausencia absoluta de comunicación. Puede haber comunicación y sin embargo existir silencio en tu relación de pareja o en tu familia.
Detectar esos silencios es el primer paso para poder afrontarlos. ¿Quieres saber si hay silencios no detectados en tu vida de relación? Nosotros te ayudamos a desenmascararlos. Lee y realiza estas sencillas actividades:
1.- Dibuja en una hoja de papel una cuadrícula con tres columnas y tantas filas como miembros seáis en la familia (una fila para tu pareja, otras más para cada hijo que tengas, otra para tus padres o suegros si viven con vosotros). Pon en las casillas de la primera columna el nombre de cada uno de los miembros de tu familia. En la segunda columna debes poner lo que crees que le preocupa actualmente a cada uno de ellos. La última columna está destinada a que escribas cuál es la ilusión de cada uno en este momento. Pon interrogantes en las casillas que desconozcas.
Esta actividad la puedes hacer tú solo/a, con tu pareja, o toda la familia junta. Si la realizáis juntos, rellenad el cuadro cada uno por separado, y cuando lo tengáis acabado, reuníos y comentad los resultados.
2.- Piensa, ¿crees que ellos saben qué es lo que te preocupa en este momento de tu vida? ¿Saben lo que te genera ilusión actualmente? ¿Has hablado con tu pareja recientemente de tus ilusiones y preocupaciones?
3.- ¿Conoces el último logro o éxito de tu pareja? ¿Cuál es el fracaso que más le ha dolido últimamente? ¿Sabes cuál es el logro del que se sienten más orgullosos cada uno de tus hijos?

Si has podido responder con bastante seguridad las preguntas anteriores tienes motivos para celebrar, porque el silencio no se ha instalado en tu matrimonio ni en tu familia.
Si la mayor parte de las casillas tienen un interrogante,
si piensas que no conocen tus ilusiones y preocupaciones más profundas,
o si desconoces cuales son los logros y fracasos de los que amas…
…entonces, sin duda, hay silencios en tus relaciones familiares.
Pero no te preocupes, porque en el próximo podcast daremos pistas de cómo alejar los silencios y hacer que la comunicación se haga presente entre vosotros.
¡Te esperamos en el siguiente podcast!    😉

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies