La Historia de
Encuentro Matrimonial

¿Quiénes somos?

Encuentro Matrimonial (EM) es un movimiento católico gestionado por matrimonios. Nació en los años 60, impulsado por el espíritu del Concilio Vaticano II. EM ofrece unas charlas en un “Fin de Semana” especial, como una experiencia que contribuye a que la pareja se afiance en su amor y profundice en su relación.

El Fin de Semana está abierto a parejas de cualquier religión o creencia, también a no creyentes.

Encuentro Matrimonial Mundial es considerado el primer programa enfocado al enriquecimiento de la relación matrimonial.

Nuestra Historia

La historia de Encuentro Matrimonial Mundial comenzó en 1952 en España cuando un joven sacerdote diocesano, el Padre Gabriel Calvo, junto con un matrimonio, comenzó a desarrollar una serie de conferencias para parejas casadas, como un instrumento para facilitar y profundizar el diálogo entre los cónyuges y aprender a vivir una relación sacramental al servicio de los demás.

Durante aproximadamente 10 años los equipos de matrimonios “del Papa Pío XII”, (como fueron llamados) viajaron por toda España ofreciendo esta serie de conferencias para parejas casadas.

En 1962, el Padre Calvo presentó en Barcelona las conferencias como un retiro de fin de semana.
La experiencia tuvo mucho éxito y se extendió rápidamente por toda España.

En 1966 los obispos españoles pidieron que todos los movimientos familiares se agrupasen en uno solo, el Movimiento Familiar Cristiano, del que fue nombrado consiliario el Padre Calvo, y los retiros del fin de semana pasaron a ser un servicio de este movimiento.

En 1967, el padre Calvo y algunos matrimonios viajaron a Nueva York a un congreso del Movimiento Familiar Cristiano. Allí coincidieron con Chuck Gallagher, un sacerdote jesuita que ejercía de profesor en una escuela.

El padre Gallagher pensaba que la escuela no podía hacer nada en la educación de los jóvenes sin la implicación de sus padres y de hecho constataba que la seguridad de un niño dependía en gran parte del amor que sus padres se tenían, es decir de la calidad de su relación de pareja. En la experiencia del Padre Calvo encontró una respuesta a sus preocupaciones.

Chuck Gallagher combinó la experiencia de vida de los retiros del Padre Calvo con los ejercicios espirituales de San Ignacio y elaboró un primer bosquejo de las presentaciones del Fin de Semana, al que consideró como un curso acelerado de comunicación.

Pronto esos fines de semana se fueron extendiendo por los Estados Unidos y en 1972 comenzó su expansión internacional, pasando a denominarse Encuentro Matrimonial Mundial.

En Enero de 1972 el sacerdote belga Guido Heyrbaut estaba en misión en los EEUU y participó en el Fin de Semana. Unos meses después estaba dando el primer Fin de Semana de Europa en Bélgica, y de ahí comenzó la expansión por todo el continente.

En España se presenta el primer Fin de Semana en Barcelona en febrero de 1976. De ahí se extiende rápidamente a Madrid, Valencia y Zaragoza, y luego al resto del país.